El dirigente opositor asegura que la ciudadanía exige respuestas sobre economía, democracia y Asamblea Nacional, no sobre “pendejadas y marisqueras”.
Henrique Capriles, exgobernador de Miranda y figura clave de la oposición venezolana, restó importancia al encuentro que María Corina Machado sostuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según Capriles, la atención que se le da en redes sociales a este tipo de gestos políticos es desproporcionada. Aseguró que se concentra en lo que él calificó como “pendejadas y marisqueras”.
El dirigente señaló que lo verdaderamente relevante para los venezolanos no es quién se reúne con Trump ni las imágenes que circulan en plataformas digitales. Lo importante, dijo, son las soluciones concretas a los problemas que afectan a la población.
“La gente quiere saber si esto mejorará la economía. La gente quiere saber si volverá la democracia. La gente quiere saber qué haremos nosotros en la Asamblea Nacional”, expresó Capriles.
Subrayó que los ciudadanos buscan respuestas tangibles y no distracciones políticas.
La reunión de Machado con Trump se produjo en un contexto de alta tensión política. Esto ocurrió tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos y la reorganización de la oposición venezolana. Mientras Machado intensifica su agenda internacional, Capriles intenta posicionarse como una voz interna que reclama pragmatismo y soluciones inmediatas. Para Capriles, el debate público no debería centrarse en “pendejadas y marisqueras”. Considera que la discusión debe enfocarse en cómo garantizar una transición democrática y atender la crisis económica que atraviesa el país.
El dirigente también insistió en que la Asamblea Nacional debe convertirse en un espacio de propuestas claras y viables. A su juicio, este órgano debe responder a las expectativas de los venezolanos. En su opinión, el futuro de la oposición dependerá de dejar de lado las disputas simbólicas. Señaló que es necesario enfocarse en la construcción de un proyecto político que devuelva la confianza a la ciudadanía.
En contraste, Machado ha buscado respaldo internacional. Se ha reunido no solo con Trump, sino también con líderes como el Papa Francisco. Con ello intenta reforzar su legitimidad como referente opositor. Sin embargo, Capriles considera que estas acciones no responden a las urgencias inmediatas de los venezolanos. Señala que la población espera soluciones concretas en materia de economía, servicios públicos y democracia.
Al final, el mensaje de Capriles es claro: la política venezolana no puede seguir atrapada en “pendejadas y marisqueras”.
Fuentes: El País, El Independiente, La Nación
