La actriz venezolana denuncia acusaciones falsas y asegura que busca limpiar su nombre
La actriz venezolana Gaby Spanic volvió a estar en el centro de la atención mediática. Reveló que existe una orden de detención en su contra, derivada de un incidente ocurrido en México. La protagonista de La Usurpadora explicó que, al arribar desde Estados Unidos, fue señalada por presuntamente intentar ingresar drogas al país. Esa acusación, aseguró, es totalmente falsa.
Spanic relató que el problema se originó en la aduana mexicana, donde llevaba consigo unos cigarrillos sin nicotina que fueron interpretados como sustancias ilícitas. Según su versión, las autoridades intentaron cobrarle alrededor de 600 dólares en impuestos por dos paquetes cuyo valor real era cercano a 30 dólares cada uno. Ante lo que consideró un cobro desproporcionado, decidió dejar los productos en el aeropuerto para evitar mayores conflictos. Sin embargo, pese a esa decisión, el episodio escaló hasta convertirse en una orden de detención.
Visiblemente molesta, la actriz aseguró que nunca ingresó drogas a México y que todo se trató de un malentendido. Además, expresó su hartazgo por la imagen que se ha construido de ella en la opinión pública, donde se le tilda de conflictiva. “Ya basta que me digan la conflictiva”, sentenció, dejando claro que su intención es defender su reputación y no alimentar más polémicas.
Spanic insinuó que detrás de esta situación podría haber alguien interesado en perjudicarla, recordando que no sería la primera vez que enfrenta episodios que considera humillantes y orquestados con mala intención. “Hay un loco detrás de mí”, afirmó, sugiriendo que se trata de una persecución constante.
Con estas declaraciones, la actriz busca frenar las especulaciones y reafirmar que la orden de detención responde a un error y no a un delito real. El caso ha generado gran repercusión en medios de espectáculos y mantiene a la opinión pública pendiente de su desenlace.
Fuentes: La Silla Rota, El Imparcial, La Opinión
