El presidente de la Asamblea Nacional aboga por la reconciliación y el perdón mutuo para superar el conflicto político
En un discurso cargado de simbolismo, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, marcó un hito en la política venezolana este jueves 5 de febrero de 2026. Durante la primera discusión del proyecto legal propuesto por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el legislador sorprendió a los presentes con un mensaje directo: «Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también». Esta declaración se produce en un contexto de transición, tras la captura de Nicolás Maduro en enero, y busca pavimentar el camino hacia la paz nacional.
Un paso hacia la reconciliación
Rodríguez enfatizó que la nueva normativa, titulada Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, no es una señal de debilidad sino de madurez política. El funcionario confesó ante la plenaria que, a título personal, no es partidario de las privaciones de libertad por causas políticas. «A mí no me gustan los presos», afirmó con rotundidad, instando a los diputados a acelerar el proceso de consulta pública para que el perdón llegue cuanto antes a quienes aún permanecen tras las rejas.
Bajo esta premisa de que «nosotros pedimos perdón«, la directiva del Parlamento instó a la Comisión Especial a trabajar con celeridad. El objetivo es que la ley no solo libere a ciudadanos detenidos desde 1999, sino que también actúe como un bálsamo para «sanar las heridas» de más de dos décadas de confrontación.
Exclusiones y límites de la ley
A pesar del tono conciliador, el proyecto establece límites claros. No habrá beneficios para aquellos involucrados en crímenes de lesa humanidad, violaciones graves a los derechos humanos o corrupción. Esta «letra pequeña» busca equilibrar la necesidad de reconciliación con la demanda de justicia internacional. Jorge Rodríguez fue enfático al pedir que nadie utilice esta ley para «alimentar agendas ocultas» o cálculos políticos parciales.
La sesión concluyó con la aprobación unánime en primera discusión, enviando el texto a una fase de consulta nacional. Para Rodríguez, este momento representa una encrucijada entre la destrucción y la reconstrucción del país, donde el acto de que todos pidamos disculpas y nos perdonemos mutuamente es el único motor posible para el cambio.
¿Crees que estas palabras de Jorge Rodríguez representan un cambio genuino en la política venezolana o son parte de una estrategia de supervivencia? ¡Déjanos tu comentario!
Fuentes: Correo del Caroní, SWI swissinfo.ch, Noticias Venevisión, El Nacional, Caracas Chronicles.
