Un giro en las previsiones económicas de Venezuela
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha transformado el panorama económico del país en cuestión de semanas. Tras la captura de Nicolás Maduro y el establecimiento de acuerdos energéticos entre el presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta encargada Delcy Rodríguez, las previsiones económicas para 2026 han mejorado de manera significativa.
En diciembre de 2025, Venezuela enfrentaba un escenario crítico: inflación de tres dígitos, déficit fiscal cercano al 9% del PIB, salarios depreciados y un crecimiento económico prácticamente nulo. Sin embargo, los acuerdos tutelados por Washington han liberado de trabas legales la explotación de recursos naturales, permitiendo que empresas internacionales como Chevron y Repsol se preparen para ampliar sus operaciones en el país.
La administración Trump anunció la compra de 50 millones de barriles de petróleo venezolano, que serán vendidos a precios internacionales sin los descuentos que antes afectaban las finanzas nacionales. Además, se levantó el veto a contratistas extranjeros interesados en invertir en los yacimientos locales. Según Rodríguez, ya se han inyectado 300 millones de dólares a la banca nacional provenientes de estas ventas, lo que ha generado un impacto inmediato en el tipo de cambio: el dólar paralelo mostró un descenso notable.
El parlamento venezolano trabaja en modificaciones a la Ley de Hidrocarburos para adaptarla a un marco más atractivo para la inversión privada. Economistas como Alejandro Grisanti y Luis Oliveros coinciden en que la brecha cambiaria podría cerrarse en pocas semanas y que la inflación podría experimentar una reducción clara.
La intervención militar de Estados Unidos no solo ha redefinido el escenario político, sino que también ha impulsado las previsiones económicas de Venezuela, abriendo la posibilidad de un resurgir financiero en medio de un contexto de transición.
Fuentes: El País, La Patilla, Reuters, Ecoanalítica
