La líder opositora fue convocada por el presidente estadounidense. Su objetivo era integrarse en la hoja de ruta hacia la transición democrática.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió incluir a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado en su estrategia política. El plan busca avanzar en la transición democrática de Venezuela. Aunque el eje central sigue siendo la negociación con la presidenta interina Delcy Rodríguez, Trump llamó a Machado a Washington. Allí participó en reuniones privadas con el mandatario y su equipo cercano. La frase clave transición democrática se convirtió en el núcleo de la agenda.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió incluir a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado en su estrategia política. El plan busca avanzar en la transición democrática de Venezuela. Aunque el eje central sigue siendo la negociación con la presidenta interina Delcy Rodríguez, Machado fue llamada a Washington. Allí participó en reuniones privadas con el mandatario y su equipo cercano. La frase clave transición democrática se convirtió en el núcleo de la agenda.
Trump justificó su estrategia apelando a experiencias históricas en Irak y Afganistán, donde la disolución de estructuras de poder generó caos. Por ello, optó por negociar con Rodríguez para evitar un vacío institucional. En ese marco, Rubio abrió un canal de comunicación permanente con la presidenta interina, lo que derivó en una llamada directa entre Trump y Rodríguez. El mandatario estadounidense incluso llegó a elogiarla públicamente, calificándola como “una persona excepcional”.
No obstante, poco después, Machado fue invitada a un almuerzo privado en la Casa Blanca. En la reunión, Machado expuso su propia visión sobre la transición democrática. También cuestionó el rol de Rodríguez y ratificó su intención de regresar a Caracas. Su objetivo es postularse como candidata presidencial cuando se defina el cronograma electoral. Trump, aunque mostró respeto por su liderazgo, le pidió esperar la autorización de la Casa Blanca antes de volver a Venezuela.
De esta manera, Machado quedó formalmente incorporada a la estrategia geopolítica de Trump, con acceso a información clave y un rol que, aunque no inmediato, refuerza su posición en el proceso de transición democrática.
Fuentes: Infobae, DW, La Patilla
