Reunión en la Casa Blanca con jefes petroleros marca un nuevo capítulo en la política energética de Venezuela y Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió una inversión de 100 mil millones de dólares en Venezuela destinada a la reconstrucción de la industria petrolera, calificada por él como “deteriorada”. El anuncio se produjo tras una reunión en la Casa Blanca con los principales jefes de compañías petroleras, apenas días después de la captura de Nicolás Maduro.
Trump aseguró que las grandes petroleras estadounidenses, entre ellas Chevron, Exxon, Conoco Phillips, Halliburton, Shell, Repsol y Eni, jugarán un papel clave en la recuperación del sector energético venezolano. Según sus declaraciones, el objetivo es aumentar la producción de millones de barriles de petróleo, lo que beneficiaría tanto a Estados Unidos como al pueblo de Venezuela y al mercado energético global.
En su red Truth Social, el mandatario adelantó que su administración decidirá qué empresas tendrán autorización para operar en el país sudamericano, garantizando su “total seguridad”. Además, destacó que uno de los beneficios inmediatos para Estados Unidos será la reducción de los precios de la energía, un tema central en la agenda económica.
La reunión contó con la presencia del secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Energía, Chris Wright, quienes reafirmaron que Washington mantendrá el control de la industria petrolera venezolana “indefinidamente”
