Dos buques con bandera china dan marcha atrás en su viaje hacia Venezuela para recoger petróleo venezolano
Dos superpetroleros con bandera china se dirigían a Venezuela para cargar crudo venezolano. Sin embargo, dieron media vuelta en el Atlántico y regresaron hacia Asia, según datos de seguimiento marítimo citados por Reuters. Los buques, identificados como Xingye y Thousand Sunny, forman parte de una flota que suele transportar petróleo venezolano hacia China. Este mecanismo funciona como pago de la deuda bilateral entre Caracas y Pekín.
Ambas embarcaciones permanecieron fondeadas durante semanas frente a la costa venezolana. Estaban a la espera de instrucciones en medio de la crisis política y del reforzamiento del embargo energético impuesto por Estados Unidos. Finalmente, cambiaron de rumbo y se alejaron sin cargar crudo venezolano. Este hecho refleja la fragilidad del esquema tradicional de exportaciones directas de PDVSA hacia su principal acreedor.
China fue en 2025 el mayor destino del petróleo venezolano, con más de 640.000 barriles diarios. Sin embargo, no ha recibido cargamentos directos desde el mes pasado. En lugar de envíos estatales, las operaciones recientes se han canalizado a través de intermediarios como Vitol y Trafigura. Este acuerdo de suministro está valorado en unos 2.000 millones de dólares.
El nuevo esquema abre la posibilidad de que las refinerías chinas sigan recibiendo crudo venezolano. Pero ya no lo harán de manera directa entre Estados, sino mediante triangulaciones comerciales.
El viraje de los superpetroleros chinos coincide con el anuncio de Washington sobre la exportación de hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano almacenado, operación en la que participan grandes casas comerciales internacionales. Aunque el presidente Donald Trump aseguró que China no quedaría excluida del acceso al crudo venezolano, los hechos muestran un freno claro en el flujo directo.
La decisión de los buques pone de relieve las dificultades de Caracas para cumplir compromisos financieros con su principal socio asiático y evidencia cómo las sanciones estadounidenses siguen impactando en la capacidad de PDVSA de sostener sus exportaciones.
Fuentes: CiberCuba, El Carabobeño
