FMI, Banco Mundial y BID condicionan el reinicio de relaciones a la reapertura de la embajada de EE. UU.
El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se mantienen a la espera de un acto formal, como la reapertura de la embajada de Estados Unidos en Caracas, para concretar el reinicio de relaciones con el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. La información fue revelada a Bitácora Económica por una fuente que prefirió mantenerse bajo reserva.
Este paso marcaría el regreso de Venezuela a los organismos multilaterales tras años de ruptura. De concretarse, el país tendría acceso a líneas de crédito del BID y del Banco Mundial. Dichos recursos estarían destinados principalmente a dos áreas críticas: la salud pública y la infraestructura del sector eléctrico, que atraviesa una crisis prolongada.
Además, el directorio del FMI autorizaría el uso de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que el Banco Central de Venezuela contabiliza como parte de sus reservas internacionales. Estos fondos podrían emplearse en la política cambiaria y en medidas antiinflacionarias, ofreciendo un alivio financiero en medio de la compleja situación económica que enfrenta el país.
El reinicio de relaciones con los organismos internacionales también abriría la puerta a asistencia técnica. Expertos señalan que el FMI podría apoyar en la reestructuración de la deuda externa venezolana, estimada en más de 130.000 millones de dólares, y en la implementación de políticas macroeconómicas que favorezcan la estabilidad.
La reapertura de la embajada de Estados Unidos en Caracas se perfila como el gesto simbólico que desencadenaría este proceso. Para los multilaterales, dicho acto representaría una señal de confianza política y diplomática que permitiría avanzar en la normalización de vínculos con Venezuela.
Fuentes: Bitácora Económica, reportes de organismos multilaterales, análisis de prensa económica internacional.
