Protesta pacífica en la ULA para exigir la libertad de profesores y merideños presos
Estudiantes de la Universidad de Los Andes (ULA) protagonizaron una protesta pacífica para exigir la libertad de sus profesores y otros merideños presos políticos. La mañana del 22 de enero, el campus universitario amaneció cubierto de pancartas con mensajes que reclamaban la excarcelación inmediata del Dr. Pedro Fernández y el profesor Jesús Castillo, así como la de otros ciudadanos de Mérida. Los estudiantes de la ULA protagonizaron esta acción de protesta pacífica y pública para exigir la libertad de los profesores detenidos y de todos los merideños presos por motivos políticos en el país, mostrando la indignación de toda la comunidad universitaria.
Una protesta simbólica por los profesores detenidos
Los mensajes colocados estratégicamente en la universidad tenían un claro destinatario: las autoridades responsables de las detenciones. «Libertad plena para todos los presos políticos», era la consigna principal que se repetía en las pancartas. El foco inicial de la protesta pacífica está en dos académicos: el Dr. Pedro Fernández, profesor de Medicina detenido el 20 de octubre de 2025, y Jesús Castillo, profesor de Economía preso desde el 31 de agosto del mismo año. Según la ONG Médicos Unidos por Venezuela, el Dr. Fernández es víctima de una detención arbitraria y fue imputado por los delitos de terrorismo e instigación al odio, cargos que la comunidad universitaria rechaza por considerarlos infundados. Su labor humanitaria y gremial en defensa del derecho a la salud fue destacada por los estudiantes como motivo de orgullo, no de persecución.
La amplia lista de merideños que esperan justicia
La demanda de los estudiantes de la ULA no se limita a sus profesores. En sus pronunciamientos, exigen que la medida de excarcelación se extienda a una lista específica de merideños presos políticos. Nombran expresamente a Carlos Gómez, Yones Molina, Guillermo Segnini, Pablo Molina, Eduin Molina, Jonathan Franco y Jeckson Ricardo Cariel. Los manifestantes lamentan profundamente que el proceso de liberación anunciado por la Asamblea Nacional hace catorce días se esté dando con «retraso y dilación», mientras cientos de familias continúan esperando a las afueras de los centros de reclusión en todo el país. Esta situación genera angustia e incertidumbre, agravando la crisis humanitaria que rodea a los presos políticos y sus seres queridos.
La voz oficial de los estudiantes y el contexto nacional
José Varela, consejero universitario de la ULA y secretario de la Federación de Estudiantes de Derecho de Venezuela, fue el portavoz de la indignación estudiantil. Varela expresó que los mensajes son «muestra de la indignación de la comunidad universitaria ante estas injustas detenciones». Además, manifestó la solidaridad de los estudiantes con los familiares, siendo conscientes de la grave situación que viven los detenidos en los centros de reclusión. Celebra que este tipo de acciones se repliquen en otras casas de estudio, afirmando que «nuestra labor como estudiantes es insistir en la liberación de aquellos que nunca debieron estar tras las rejas». Esta protesta se enmarca en un contexto nacional complejo. La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), en su reporte del 21 de enero, precisó haber corroborado 167 excarcelaciones desde el 8 de enero. Sin embargo, en el mismo documento documenta que 949 personas siguen detenidas por motivos políticos en Venezuela, una cifra que ilustra la magnitud del desafío y la importancia de las movilizaciones que exigen la libertad.
