Empresas internacionales buscan aprovechar la reapertura del petróleo venezolano tras la caída de Maduro
La industria del petróleo venezolano atraviesa un momento decisivo tras la captura de Nicolás Maduro y el inicio de un proceso de transición política. Con la flexibilización de sanciones por parte de Estados Unidos, varias compañías internacionales han comenzado a posicionarse para aprovechar las enormes reservas de crudo del país.
En este nuevo escenario, Chevron aparece en primer lugar. La empresa estadounidense mantuvo operaciones en Venezuela incluso durante los años de sanciones y expropiaciones, lo que le otorga una ventaja frente a competidores como ExxonMobil y ConocoPhillips. Según reportes, Chevron cargó 1,7 millones de barriles de crudo venezolano en la primera semana de enero de 2026, la cifra más alta desde mayo de 2025. Además, participará en la venta de 50 millones de barriles almacenados, valorados en unos 2.000 millones de dólares.
El interés no se limita a las compañías estadounidenses. Firmas europeas como Repsol y Eni han recibido autorizaciones para importar petróleo venezolano como parte de acuerdos de pago de deudas. Asimismo, empresas de trading como Vitol y Trafigura han adquirido licencias para comercializar crudo del país. Incluso refinerías de India, especializadas en procesar crudo pesado, han mostrado disposición a negociar.
Los expertos advierten que el potencial es enorme. Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo y sus aguas costeras podrían albergar yacimientos similares a los de Guyana, donde ExxonMobil y otras compañías han invertido más de 60.000 millones de dólares. Sin embargo, también señalan que cualquier inversión significativa dependerá de la estabilidad política y de garantías jurídicas que ofrezca el nuevo gobierno interino.
La disputa por el petróleo venezolano refleja no solo un interés económico, sino también un componente geopolítico. Estados Unidos busca asegurar el suministro energético y reducir la influencia de China y Rusia en la región. Al mismo tiempo, Venezuela intenta reconstruir su economía tras años de crisis y aislamiento.
Fuentes: The Economist, Center on Global Energy Policy (Columbia University), Wildcats & Black Sheep
