La tensión en Caracas obligó a brindar apoyo médico a quienes esperan liberaciones
Durante la vigilia realizada en las afueras de la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Zona 7, Boleíta, varios familiares de presos políticos se descompensaron debido al desgaste físico y emocional. Ante esta situación, los bomberos de la UCV acudieron al lugar para brindar primeros auxilios y estabilizar a las personas afectadas.
El hecho ocurrió la mañana del 18 de enero de 2026, cuando los familiares mantenían su protesta pacífica en demanda de excarcelaciones. La presencia de los bomberos de la UCV fue fundamental para atender casos de mareos, crisis de tensión y agotamiento. Según reportes de organizaciones estudiantiles, la vigilia se ha extendido por varios días, lo que ha incrementado el riesgo de complicaciones de salud entre los manifestantes.
Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela acompañaron a los familiares y denunciaron hostigamiento por parte de funcionarios policiales. Señalaron que, además de impedir el ingreso de medicinas destinadas a los detenidos, los cuerpos de seguridad intentaron desalojar el campamento instalado en las inmediaciones. Miguel Suárez, presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), advirtió que la situación es preocupante y que la sociedad civil debe mantenerse vigilante.
La intervención de los bomberos de la UCV fue destacada en redes sociales, donde se difundieron imágenes de su labor humanitaria. Organizaciones defensoras de derechos humanos resaltaron que la asistencia médica es vital en un contexto de represión y desgaste físico. Asimismo, insistieron en que las autoridades deben garantizar condiciones mínimas de respeto y seguridad para quienes ejercen su derecho a la protesta pacífica.
El episodio reavivó el debate sobre la situación de los presos políticos en Venezuela. Según cifras de ONG como Foro Penal, más de 130 personas continúan privadas de libertad por motivos políticos. La vigilia en Zona 7 se ha convertido en un símbolo de resistencia, donde la fe y la solidaridad se expresan en cada jornada.
La imagen de los bomberos de la UCV atendiendo a los familiares descompensados refleja la dimensión humana de esta crisis y la necesidad urgente de respuestas concretas.
Fuentes: El Diario
