David Hernández niega que ATU ofreciera rutas a transportistas para reducir el paro
El presidente de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), David Hernández, rechazó las acusaciones contra su institución. Negó que se hubieran ofrecido rutas a transportistas para evitar que el paro en Lima se prolongara por dos días. La declaración la dio en una entrevista con RPP, como respuesta a los señalamientos del presidente de la CONET Perú, Julio Raurau.
Hernández explicó que la ATU entregó todas las rutas en procesos previos, realizados entre febrero y abril de 2025. Por esa razón no existía posibilidad de negociar nuevas concesiones. “¿Con qué rutas podría yo negociar si ya estaban todas entregadas?”, cuestionó. Además, aclaró que la ATU no tiene competencia para otorgar rutas en áreas concesionadas como el aeropuerto Jorge Chávez, donde el proceso corresponde a la empresa LAP.
El titular de la ATU indicó que inicialmente se manejaba la posibilidad de dos fechas de paro, el 13 y el 15 de enero. Sin embargo, tras una reunión con los operadores el 10 de enero, se acordó que la paralización se realizaría en una sola jornada, el 14 de enero. Hernández enfatizó que la ciudad no podía soportar dos días de suspensión del servicio. Añadió que los propios transportistas tomaron la decisión de unificar la protesta.
Respecto a las acusaciones de supuestos favores arbitrarios, Hernández aseguró que la ATU mantiene un proceso transparente y que las decisiones se toman en base a licitaciones y concursos públicos. Subrayó que la institución busca garantizar un servicio de transporte adecuado y seguro para los ciudadanos, descartando cualquier intento de dividir a los gremios.
Por su parte, Julio Raurau insistió en que existen negociados “por debajo de la mesa” y cuestionó la entrega de rutas a ciertos dirigentes. Sin embargo, Hernández reiteró que la ATU no ofreció rutas a transportistas y que las decisiones se ajustan a la normativa vigente.
La polémica refleja la tensión entre el gobierno y los gremios de transporte, en un contexto marcado por denuncias de inseguridad, extorsiones y críticas a la gestión del sistema urbano. La ATU sostiene que su prioridad es ordenar el transporte público y evitar que los paros afecten gravemente a la población.
